CIBER BULLYING

.El ciber-acoso o ciberbullying puede ser definido como la intimidación psicológica u hostigamiento que se produce entre pares, frecuentemente dentro del ámbito escolar (no exclusivamente), sostenida en el tiempo y cometida con cierta regularidad, utilizando como medio las TICS.

Se brindan aquí algunas claves que contribuyen a reconocer la existencia de esta problemática y a cómo proceder frente a ella.
Las formas que puede adoptar el ciber-acoso son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por el manejo de la tecnología y por la imaginación de los menores que se dedican a acosar a sus pares.

Definicion de ciberbullying o ciber-acoso

Es el uso de los medios telemáticos (telefonía móvil, mensajes, entre otros) para ejercer el acoso psicológico entre iguales, de manera sostenida en el tiempo.
El ciber-acoso produce un efecto psicológico devastador en sus víctimas, vulnerando su bienestar psíquico y su salud emocional.


Como se lleva a cabo
El medio en que se produce el E-Bullying puede ser la transmisión de mensajes de texto a celulares, imágenes tomadas con las cámaras de los teléfonos, e-mails bajo una identidad falsa, grupos de debate en línea y páginas Web dedicadas a la victimización de una persona específica. Las consecuencias de este abuso pueden ser devastadoras. El entorno virtual facilita la intimidación e intensifica la experiencia de abuso desde la perspectiva de la víctima. Es así que aquellas herramientas que los chicos utilizan para mantenerse comunicados se transforman en un objeto que facilita el acoso.
 








Algunas características del ciberacoso o E-Bullying

El grupo CIDEP que investiga el fenómeno del bullying y ciberbullying en Argentina, enumera las siguientes características respecto de una conducta de hostigamiento:
Debe existir un hostigador y un hostigado.
El bullying y el ciber-bullying es contra una persona concreta y no contra un grupo.
El que ejerce el hostigamiento generalmente es un grupo, dirigido por un líder quien idea las acciones. Aunque no siempre sea él el que las ejecuta.
Tiene que haber desbalance de poder o de fuerza.
El hostigamiento tiene que ser repetido y sostenido en el tiempo.
El niño hostigado tiene más riesgo de padecer enfermedades psíquicas y físicas tales como depresión, fobia escolar, ansiedad, trastornos de aprendizaje, cefalea, dolor abdominal, etc. Pero se observó que el hostigador también puede padecer cuadros de ansiedad, trastornos de conducta y baja autoestima.


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